jueves, 24 de septiembre de 2009

Algunos apuntes sobre el pueblo de Villapedre

He observado hace tiempo ciertas inquietudes entre los vecinos de Villapedre por su propia historia, tradiciones y cultura. Aprovecharé esta entrada para dar unos breves apuntes sobre nuestro pueblo. La cultura es patrimonio de todos, y es necesario que todos seamos conscientes del verdadero valor de las cosas que nos rodean. Escribo todo esto de memoria y sin citas, intentaré poco a poco mejorar y documentar el texto. Tal vez esto no sea material para una tesis doctoral, pero puede servir a mis convecinos para aproximarse a las historias que ocultan las piedras de este lugar.

Para empezar, ¿cuándo aparece Villapedre en la historia? ¿quiénes fueron sus primeros pobladores?

La respuesta se encuentra no muy lejos de Villainclán, en el lugar de Pozacos. Efectivamente, no lejos de un abedul que se yergue solitario en la llanura, mirando en dirección a Villabona, aún se mantienen dos túmulos funerarios de época neolítica o el bronce. Desconozco su situación actual, debido a las obras de la autovía, pero es posible apreciarlos en el terreno, aún con la hierba alta.

¿Y qué es un túmulo, preguntará el profano? Durante el Neolítico y la primera Edad del Bronce, allá por el 5000-3000 antes de Cristo, los primeros pueblos de pastores que se asentaron en la rasa costera y los valles de la zona occidental de Asturias, al igual que en el resto de Europa, comenzaron a erigir tumbas y dólmenes como enterramientos para sus antepasados. Todos tenemos en mente el dolmen clásico, con sus ortostatos o piedras hincadas, en vertical, y cubierto con una gran losa plana. En su interior, a modo de cámara funeraria, se depositaba al difunto o difuntos (hay casos de más de 200 esqueletos), así como su ajuar. El dolmen se cubría de tierra formando un montículo que conocemos como "túmulo" (palabra que en castellano puede hacer referencia también al lugar donde se coloca un cadáver de cuerpo presente en una iglesia). En otras ocasiones, la cámara funeraria podía hacerse de madera, o un simple agujero que se recubría. En Pozacos, se conservan dos estructuras de este último tipo, sin cámara ni dolmen, simplemente un montón de tierra circular que señalan los enterramientos.
Desgraciadamente, el desconocimiento de su valor real hizo que hace unos años estuviesen a punto de desaparecer, se quiso arrasarlos para hacer más practicable el terreno. No se llegó la destrucción, pero sí es cierto que están aplanados por su parte superior.
En el neolítico, había ya pastores y agricultores por estas tierras. Vivían en cabañas vegetales, y pequeños poblados, de los que no hemos conservado nada, sólo una prospección muy exhaustiva del terreno permitiría sacar a la luz algún yacimiento.

Si pegamos un salto de 3000 años, y nos situamos en la época romana, también se conservan algunos vestigios en la zona. No están en Villapedre, sino del otro lado del río Barayo, en la sierra. A simple vista, si miramos la montaña desde Villainclán, se aprecian dos escombreras de cuarcita blanca, de gran tamaño. Este dato tengo que confirmarlo, pero según mis noticias, parece ser que se trata de dos minas romanas, del tipo de "ruina montium". La ingeniería romana había desarrollado la forma de realizar desmontes mediante canales de agua y túneles, en los que se utiliza la presión del agua para "romper" literalmente la montaña, y lavar los escombros en búsqueda de metales. No hay muchos más vestigios en Villapedre, pero voy a señalar varias cosas. En primer lugar, no olvidemos que en Piñera, en el lugar llamado Los Castiellos, un promontorio que está detrás del taller y la casa de Mura, y en pleno camino de Santiago, hay un castro sin excavar, pero se puede apreciar su estructura y defensas.
Otro dato. La palabra Bárzana, para algunos investigadores, provendría de lengua indoeuropea, y vendría a significar algo así como vega fértil con un río. En otras Bárzanas, Bárcenas, Barcellinas y demás, en Asturias, se la identifica con villas romanas, por el nombre de su propietario, Barcinus. En todo caso, en Villapedre tenemos una Bárzana, que más o menos se corresponde con esto.

La aldea de Villapedre, ¿cuándo aparece?. Más que de una aldea, debemos hablar de varias aldeas, que ya en la Plena Edad Media, con la configuración de la red parroquial, se unen en una sola parroquia. Comencemos por los topónimos. Villapedre viene del latín "Villa Petri", o villa de Pedro. El topónimo Villainclán es una castellanización del topónimo original Villeirán, pronunciado Vicheirán o Vitseirán, como dicen los más mayores. Y esto etimológicamente es lo más correcto, puesto que proviene del latín "Villa Ariani", o villa de Arianus o Ariano. El topónimo "Tox" es de más difícil etimología, pero proviene de "Todox", tal y como figura en la documentación medieval.

Una vez explicado el origen de los topónimos, paso a comentar los posibles orígenes del pueblo. En estos tres núcleos, es posible que se formasen aldeas, allá por los siglos VII, VIII u IX (hace unos 1200 años aproximadamente) El proceso de la formación de las aldeas en esta época altomedieval está en fase de estudio, puedo proporcionar bibliografía si a alguien le interesa. En la documentación, a muchas de estas aldeas se les llama "villas", pero con un carácter diferente de la villa romana. Explicar con palabras muy precisas qué es una villa medieval es complejo para el profano, puesto que hay debates en torno a ello y se está investigando en la actualidad. No conservamos ningún documento escrito de esta época, aunque sabemos que los hubo (la pizarra de Carrio, por ejemplo), y los testimonios arqueológicos por el momento son escasos, aún no podemos esbozar la creación y desarrollo del poblamiento rural. Pero sí podemos afirmar que en estos tres núcleos, se formaron en esta época tan temprana pequeños caseríos, que en ocasiones eran conocidos con el nombre de su propietario, si era uno solo, que se desarrollaron hasta formar aldeas.
Viendo hoy la extensión de la parroquia de Villapedre, a muchos puede extrañarles todo esto. Pero hay que fijarse en lo siguiente, los vecinos me comprenderán mejor. En primer lugar, Villapedre.

Pregúntenle a cualquier viejo del lugar que diga qué parte del pueblo es Villapedre, y todos señalarán la misma zona, "ahí ya donde tá Villapedre de verdá". Un promontorio que en la actualidad ocupan tres casas, conocidas como casa l´Viejo, ca Laverón y ca'l Pisón. Justo al borde del promontorio, hay una fuente, y detrás, aunque tengo que confirmar esta noticia, estaba la primitiva iglesia, arrasada por un incendio, pero de la cual podemos conocer cómo era gracias a algunos datos conservados en documentos. Parece un lugar idóneo para una aldea, con tierras fértiles en las proximidades, agua, una fuente, tal vez un pisón o molino de desergar escanda (ca'l Pisón), y un molino de agua que desapareció, pero del que se conserva parte del canal. Y una leyenda, cómo no.

Hoy está cubierta de maleza, olvidada. Gracias a la intervención de un vecino, ya fallecido, se construyó una pequeña tapia de ladrillo que la protegió de la desaparición. Hablo de la fuente de Santiago. Tres escalones que bajan hacia una pequeña pila de agua, que se extraía antiguamente con un cangilón por un agujero. Tres caños taponados, y agua que brota de la roca. Se la conoce como fuente de Santiago, debido a un milagro sucedido en tiempo inmemorial, y que me narró el mismo hombre que la protegió de la desaparición. Sucedió que en un verano de terrible "seca", en el que los cultivos se morían por falta de agua y la hierba amarilleaba, los vecinos decidieron hacer una rogativa, llevando la imagen del apóstol en procesión desde la iglesia, y rociando su cabeza con agua. Cuando la comitiva regresó al templo, al entrar en el pórtico , comenzó a llover. Así lo cuentan los viejos, y así es posible que sucediese alguna vez, pero personalmente, tengo otra hipótesis.
Durante la antigüedad, desde época neolítica, continuando hasta la romanidad y el cristianismo, no es raro que los indígenas rindiesen culto a monumentos naturales, a fuentes, a grandes rocas o grandes árboles, o lugares naturales especiales, que para ellos pudiesen ser morada de dioses, ninfas, o pequeños genios y espíritus. Ejemplos sobrados de ello y de esta multitud de divinidades aparecen en lápidas y aras romanas, desde los lares viales o pequeños dioses de las encrucijadas, los genios del hogar o lares, y las ninfas, genios, etc, vinculadas a fuentes y bosques. Cuando en el siglo III se difundió el cristianismo por todo el imperio romano, durante unos años pervivieron ambos cultos, el pagano y el cristiano, y los monjes evangelizadores lucharon por erradicar los lugares de culto antiguo. Es conocida una carta del papa del momento, cuyo nombre no recuerdo, instando a los evangelizadores a transformar los lugares donde "se rendía culto al diablo", para que se convirtiesen en lugares de culto a Dios. Y así, no es extraño hallar capillas y ermitas erigidas sobre antiguos lugares de culto pagano, tales como fuentes, tejos (en Asturias hay numerosos ejemplos) o dólmenes (la ermita de la Santa Cruz en Cangas de Onís). Planteo la posibilidad, no descabellada, de que se tratase de cristianizar un lugar de culto anterior, tal como pudo ser esta fuente, y donde se construyó después un templo parroquial, del que en la actualidad no queda nada en pie.

En los siglos altomedievales, aparecen las primeras menciones de Villapedre. En el libro becerro de Corias, del s. XI, se menciona "Villa Petriz", y "Todox", entre otras. De Tox hay tres documentos del siglo XI, el primero de ellos fechado en el año 1042, en una permuta de tierras entre el monasterio de Cartavio y unos nobles (cito de memoria, tengo que consultarlo sobre el papel y modificar esta información). Tox o "Todox" perteneció a un noble levantisco, llamado Analso Garvisio, que en el siglo XII se rebeló contra Alfonso VII de León y Castilla, confiscándosele por ello todos sus bienes, incluido este pueblo, que luego le serían devueltas. El origen del palacio de Tox está sin duda en la torre medieval que aquí se erigió, y no sería descabellado pensar que la torre actual del palacio, del siglo XVI, esté erigida sobre los cimientos del torreón medieval.

De Villainclán no hay ninguna noticia arqueológica, pero posiblemente la aldea medieval se situase en torno a la casa llamada ca Jacinto, en la pequeña plazoleta formada enfrente de la casa del Rulo, y al borde del promontorio que asciende en dirección a Villabona (topónimo también medieval, al igual que San Miguel de los Eiros, citado en el s. XI, y Piñera). Sí se sabe de la posible existencia de una necrópolis medieval en el entorno, y tal vez una capilla.

Ya en al s. XIV, fruto de la labor de estructuración parroquial de la iglesia, la parroquia de Villapedre aparece citada en el Libro Becerro de la Catedral de Oviedo, en 1385. Posiblemente abarcase el mismo espacio geográfico que ocupa en la actualidad.

De la Baja Edad Media, conservamos vestigios todavía. Aún siguen en pie algunos fragmentos de la llamada Malatería de San Lázaro de Barayo. En la Edad Media, y aún hasta el siglo XVIII, eran frecuentes las epidemias de tifus, pestes, lepra... Numerosos nobles y gentes realizaban a su muerte fundaciones pías e instituciones benéficas y hospitales para atenuar las enfermedades tan frecuentes. Y en Barayo, se construyó un pequeño hospital o alberguería para leprosos o "malatos". Su fundación debió hacerse en el siglo XIII, en 1274 el arcediano de Ribadeo Diego Iohannes dejaba para los malatos de Barayo una emina de pan y media en su testamento. Durante la edad moderna, hay numerosas citas a esta malatería en la documentación y los testamentos. Y desapareció a finales del siglo XVIII ( esto lo tengo fresco en la cabeza porque no hace mucho consulté la documentación que se conserva en el archivo histórico provincial de Asturias), en 1837, el gobernador civil se dirigió al marqués de Santa Cruz para saber si percibía las rentas correspondientes a este hospital. En su respuesta, dice que efectivamente, el hospital, que se mantenía en pie en estas fechas, recibía la cuarta parte de los frutos de la parroquia de Santa Marina de Puerto de Vega, que mantenían los gastos de los enfermos y del clérigo que regentaba el hospital.
En el templo parroquial de Santa Marina de Puerto de Vega, se conserva una imagen de San Blas del siglo XV, procedente de la capilla de la malatería, que fue expuesta en la exposición "Orígenes" en Oviedo. En la capilla de Vigo, aunque tengo que confirmarlo, está la imagen de San Lázaro. La malatería y su capilla estaban bajo la advocación de María Magdalena.
Del edificio antiguo, quedan restos de las paredes empotrados en la construcción actual. La fuente donde se decía que se lavaban a los malatos, posiblemente esté enterrada. Y la capilla, desgraciadamente fue arrasada para levantar encima la mole monstruosa de escombro sobre la que pasa la nacional 634 (podrían haber hecho un puente y se ahorrarían los problemas con las riadas en invierno, pero bueno).

Hasta aquí, todo lo que sé de Villapedre hasta el siglo XV. Su historia en la época moderna es muy similar al resto de Asturias. Incidiré ahora en algunos edificios curiosos y relevantes.

El palacio de Tox se construyó entre 1570 y 1770. Perteneció en origen a la familia Castrillón, que entroncó con otras familias nobiliarias. Conserva dos escudos, uno en la torre y otro sobre el portón de entrada. Posiblemente se erigió sobre otro torreón medieval.
Olvidada entre la maleza, y necesitada de una limpieza, hay una fuente con una inscripción, que pude leer personalmente hace unos años. Dice lo siguiente: "CASTRILLÓN ME IZO A SU COSTA. AÑO DE 1668"

De época moderna, hay en Villapedre edificios singulares, como el "Tabouxo", casa solar de los Fernández del Cueto, y en Villaiz, dos casas palacio importantes, una de ellas con capilla, y la otra con escudo, pertenecientes a los Navia-Villamil y los Villamil.

A la iglesia parroquial, me gustaría algún día poder escribir un artículo o trabajo más amplio. Mucha gente pregunta de qué fecha es, la respuesta es muy sencilla. Hay una inscripción, en el lado derecho del altar, en la pilastra, que dice exactamente esto:

ESTA NABE I COROTE
RALES CON SU PUERTA
TRIBUNA TRES PILAS
TRAS I ARCOS DE EL CU
ERPO DE LA IGLESIA A
MANDADO HAZER I FA
BRICAR A SU COSTA PA
RA SI SUS HEREDEROS
I PARA EL IZO D DOMIN
GO ANTONIO TRELLES
NAVIA Y VILLAMIL Y L
OS SUIOS EL Ldº D JUAN TR
ELLES OSSORIO SIEN
DO CURA DE ESTA PARO
CHIA. AÑO DE 1707


Es una aproximación muy sumaria sobre los orígenes y algunos edificios del la parroquia de Villapedre. En próximas entradas, intentaré ampliar esta información, e incluir fotografías de los monumentos descritos.